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Síntesis geológica regional y procesos de metalogenia

Las áreas mineras de Almadén, Valle de Alcudia–Sierra Madrona y Puertollano forman parte de la región central del Macizo Ibérico, un espacio con una larga historia geológica dominada por procesos sedimentarios, volcánicos y tectónicos desde el Precámbrico hasta el Paleozoico superior. Esta evolución ha dado lugar a una destacada metalogenia, con la presencia de importantes yacimientos de mercurio, carbón y sulfuros metálicos.

Gran parte del territorio que compone cada una de las áreas descritas se encuentra conjuntamente reconocido por UNESCO como Geoparque Volcanes de Calatrava. Ciudad Real, dada la riqueza patrimonial geológica existente y la variedad de recursos territoriales vinculados con ella, algunos de los cuales componen verdaderos paisajes culturales mineros.

Esquema geológico de la zona de estudio (Palero, 2000)
Esquema geológico de la zona de estudio (Palero, 2000)
Columna estratigráfica regional (F. Palero)
Columna estratigráfica regional (F. Palero)

Almadén

En la zona de Almadén afloran potentes series paleozoicas -principalmente del Ordovícico, Silúrico y Devónico- afectadas por una intensa actividad volcánica submarina de carácter básico e intermedio. Esta comarca presenta una singularidad geológica y metalogenética de relevancia internacional, asociada a la formación del mayor yacimiento de cinabrio (HgS) del planeta. La metalogénesis del mercurio está estrechamente vinculada a estos episodios volcánicos, que actuaron como motores hidrotermales, concentrando el cinabrio en fracturas y zonas de alteración silícea. Los fluidos mineralizantes, ricos en sílice y azufre, circularon a temperaturas medias-bajas, rellenando fisuras y diaclasas en los niveles volcánicos y sedimentarios.

Mineral de cinabrio (G. García)
Mineral de cinabrio (G. García)

Valle de Alcudia-Sierra Madrona

La geología del valle de Alcudia-Sierra Madrona está dominada por materiales paleozoicos (pizarras, grauvacas, areniscas y cuarcitas) que los plegamientos del orógeno Varisco convirtieron en un gran sinclinal hace unos 320 millones de años. Esta gran estructura presenta una dirección ONO-ESE, con una longitud de cerca de 125 km y una anchura de unos 15 km. La metalogenia del Valle de Alcudia se centra en los depósitos de galena argentífera y blenda cuyos filones se asocian a fallas de cizalla y fracturas transcurrentes, tanto levógiras como dextrógiras, que se desarrollaron durante la fase compresiva de la orogenia varisca.

Mineralización argentífera y plumbífera de Quinto del Hierro (F. Palero)

Puertollano

La cuenca carbonífera de Puertollano se generó en el Carbonífero superior, al final de la orogenia varisca. En este periodo, la región estuvo ocupada por amplias zonas pantanosas cubiertas de densos bosques, cuyo progresivo colmatado mediante procesos de sedimentación acelerada contribuyó a la excelente conservación de abundantes restos vegetales. Estos materiales orgánicos, acumulados a lo largo del tiempo, dieron origen a los yacimientos de carbón y pizarras bituminosas que han sido explotados hasta épocas recientes. Paralelamente, diversos episodios de actividad volcánica acompañaron la formación y el relleno de la cuenca, generando condiciones favorables para la fosilización tanto de restos vegetales como de vertebrados.

Tronco fósil de sigillaria brardii (Puertollano) (foto L. Mansilla)
Tronco fósil de sigillaria brardii (Puertollano) (foto L. Mansilla)