Anterior Chimenea de los hornos Cermak-Spirek
La instalación que se conserva en el Parque Minero de Almadén está formada por una pareja de hornos de destilación que se sirven mutuamente de abrigo. Cada horno se estructura en torno a un hogar cilíndrico, rematado por una semiesfera, donde se disponían los elementos fundamentales del proceso metalúrgico. En la parte superior destacaban los aludeles, que constituían el rasgo más característico del sistema. Estos caños cerámicos conducían los vapores de azogue hacia las zonas de condensación, donde el mercurio podía recogerse posteriormente.
Desde el punto de vista constructivo, los hornos combinan mampostería, ladrillo y piezas cerámicas. Su arquitectura responde a una finalidad estrictamente funcional, pero posee un enorme valor histórico y técnico. No son edificios ornamentales, sino máquinas construidas con materiales tradicionales. En ellos, la arquitectura y la metalurgia se unen para resolver un problema industrial: transformar el cinabrio en mercurio líquido de forma continuada y rentable.
En Almadén este tipo de hornos también es conocido con el nombre de horno de Bustamante, en honor a Juan Alonso de Bustamante que fue quien lo introdujo en Almadén en el siglo XVII.
El acceso se realiza a través del Parque Minero de Almadén. El grado de dificultad es bajo, al encontrarse en una zona musealizada, acondicionada y de fácil tránsito.
No se debe acceder a zonas no habilitadas ni manipular restos, ladrillos, aludeles, escorias, tierras o materiales del entorno. Al tratarse de una instalación metalúrgica histórica asociada al mercurio, deben respetarse estrictamente la señalización, los cerramientos y las indicaciones del personal del Parque Minero.