Anterior Mina de El Entredicho / Corta de El Entredicho
Las minas de Villagutiérrez constituyen uno de los conjuntos históricos más relevantes de minería de plomo y plata del sector septentrional del Valle de Alcudia. La bibliografía especializada relaciona el yacimiento con labores antiguas, probablemente romanas, y el entorno ha proporcionado indicios de poblamiento y actividad extractiva. En el desagüe de la mina San Alberto, en 1605 se encontraron 14 bombas de achique de agua y múltiples restos de enseres romanos. Tras varios siglos con noticias discontinuas, la minería se reactivó a finales del siglo XVI y comienzos del XVII. Durante el siglo XIX comenzó la fase de mayor intensidad, en la que se profundizaron los pozos y se organizaron distintas concesiones alrededor de criaderos de galena argentífera.
La explotación adquirió importancia por la riqueza en plata de sus minerales, circunstancia que permitía compensar parcialmente los elevados costes del transporte y del desagüe. Durante el último tercio del siglo XIX participaron sociedades de capital español y extranjero, entre ellas la Société des Mines et Usines de Villagutierrez, constituida en París en 1873. En los primeros años del siglo XX las minas quedaron vinculadas al ámbito empresarial de la Sociedad Minero Metalúrgica de Peñarroya. El descenso del precio del plomo, el agotamiento de algunos filones y los costes de explotación provocaron el cierre del grupo en 1912.
Actualmente, el conjunto forma un paisaje minero abandonado, parcialmente cubierto por la vegetación mediterránea. Los pozos, hundimientos, escombreras y restos constructivos poseen interés histórico, arqueológico, geológico y paisajístico. La dispersión de elementos, el deterioro y la ausencia de un itinerario interpretativo dificultan su visita. Sería conveniente completar la documentación arqueológica y topográfica del lugar, delimitar las labores peligrosas y desarrollar medidas de conservación, señalización y divulgación.
Desde Abenójar se toma la carretera CM-424 en dirección a Almadén. El acceso final se realiza por caminos rurales hacia la Dehesa de Villagutiérrez y el paraje de Minas de la Encomienda. Las pistas carecen de señalización minera específica y su estado puede variar según la época del año. La visita presenta una dificultad media por la dispersión de los restos, la vegetación y la presencia posibles labores abiertas. La ruta exacta y las condiciones de entrada deben consultarse previamente con el Ayuntamiento de Abenójar y con los propietarios o gestores de las fincas.
Las minas están abandonadas y se encuentran en terrenos rurales que pueden ser de propiedad privada o estar sujetos a usos agrícolas, ganaderos y cinegéticos. Es necesario solicitar autorización antes de acceder y respetar cercados y señalización. Se recomienda realizar la visita acompañados, llevar calzado adecuado, agua, teléfono cargado y cartografía o GPS. No se debe entrar en galerías ni acercarse a los bordes de pozos, hundimientos o bocaminas, que pueden permanecer ocultos por la vegetación. Tampoco deben recogerse minerales o materiales arqueológicos sin autorización.