Anterior Museo Francisco Pablo Holgado de la Escuela de Ingeniería Minera e Industrial de Almadén
El Museo Waldo Ferrer del Colegio de Educación Infantil y Primaria Hijos de Obreros de Almadén es un espacio de memoria educativa y social. Su importancia reside en que permite conservar y transmitir la historia de la escuela, de sus alumnos, de sus maestros y de la comunidad educativa vinculada a Almadén.
El colegio Hijos de Obreros posee un significado especial dentro de Almadén. Su denominación recuerda la importancia de la educación de los niños y niñas de las familias trabajadoras, en un contexto histórico donde la vida de la localidad estuvo profundamente marcada por las minas de mercurio. La escuela fue un espacio fundamental para la promoción social, la alfabetización, la transmisión de conocimientos y la construcción de identidad colectiva.
El museo permite recuperar objetos y testimonios relacionados con la enseñanza de otras épocas. Pupitres, libros, cuadernos, mapas, fotografías, material de escritura o recursos didácticos ayudan a comprender cómo era la escuela en el pasado y cómo ha evolucionado la educación en Almadén.
La denominación Waldo Ferrer añade un valor memorial al espacio, al recordar a una persona vinculada a la historia educativa o cultural del centro. Su nombre contribuye a personalizar el museo y a conectarlo con la memoria local, el reconocimiento a quienes trabajaron por la educación y la conservación del patrimonio escolar.
Desde el punto de vista patrimonial, este museo completa la lectura del conjunto histórico de Almadén. La mina explica el trabajo subterráneo; los hornos, la metalurgia; el hospital, la asistencia sanitaria; la cárcel de forzados, la dimensión penal y laboral; la Escuela de Ingeniería, la formación técnica; y el Museo Waldo Ferrer del CEIP Hijos de Obreros, la educación de la infancia y la memoria escolar.
El acceso se realiza a través del Colegio de Educación Infantil y Primaria Hijos de Obreros. Al tratarse de un centro educativo en funcionamiento, la visita puede depender de la autorización del propio colegio, de la organización interna, de actividades escolares, jornadas culturales, visitas concertadas o proyectos educativos específicos.
El grado de dificultad es bajo, ya que se ubica en un edificio escolar y urbano. No obstante, el acceso puede estar limitado por motivos de seguridad, protección del alumnado, horario lectivo, conservación de los fondos o disponibilidad del personal responsable.
Debe respetarse en todo momento la organización del centro, la señalización, los recorridos habilitados y las indicaciones del profesorado o del personal responsable.
No se deben tocar vitrinas, documentos, fotografías, libros, cuadernos, mobiliario escolar, material didáctico, mapas, objetos antiguos, piezas expositivas ni cualquier elemento de la colección sin autorización expresa.
Al estar situado dentro de un colegio, la visita debe realizarse con especial respeto al normal funcionamiento del centro y a la privacidad y seguridad del alumnado.