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La Plaza de Toros de Almadén, también conocida como Plaza Nueva, es uno de los edificios más singulares del patrimonio histórico de la localidad. Su importancia no se debe únicamente a su función taurina, sino también a su estrecha relación con la historia social de las minas de mercurio.
Su construcción se vincula al proyecto de creación del Hospital de Mineros de San Rafael. En el siglo XVIII, Almadén sufría graves problemas de hacinamiento, enfermedades y falta de alojamientos adecuados para la población minera. Para hacer frente a esta situación, se proyectó una plaza formada por viviendas alrededor de un espacio central destinado a festejos taurinos y actividades públicas.
El edificio presenta una planta hexagonal, lo que la convierte en una plaza de toros excepcional dentro del patrimonio español. Está formada por una sola manzana de dos alturas, con veinticuatro viviendas dispuestas al exterior. En el interior de esa manzana se sitúa el coso taurino, con su ruedo y graderío.
Desde el punto de vista arquitectónico, destaca por su forma hexagonal, sus dos plantas, sus viviendas exteriores, su patio interior convertido en plaza de toros y su integración dentro del tejido urbano de Almadén. Su diseño responde a una solución práctica y original, en la que se combinan arquitectura popular, función asistencial y espacio de ocio.
El acceso se realiza desde el casco urbano de Almadén. La plaza se encuentra en una zona accesible de la localidad y puede visitarse como elemento patrimonial, turístico y cultural. El grado de dificultad de la visita es bajo, al tratarse de un edificio histórico rehabilitado y acondicionado para distintos usos.
Debe respetarse en todo momento la señalización, los recorridos habilitados, los cerramientos y las indicaciones del personal responsable.
No se deben manipular elementos constructivos, barandillas, puertas, balcones, escaleras, gradas, arcos, muros, carpinterías, elementos decorativos ni piezas expositivas. Al tratarse de un edificio histórico, se recomienda mantener una actitud respetuosa y evitar el deterioro de cualquier parte del inmueble.
En caso de celebrarse actividades culturales, turísticas o taurinas, deben seguirse las normas específicas de acceso, aforo y seguridad establecidas para cada evento.