Anterior Minas de Los Pontones
Forman un mismo paisaje minero junto con las minas del General, situadas a unos 200 m. El conjunto está integrado por la mina Panadera, mina Segunda Panadera y mina San Bernardo (o mina Hipólita). Según A. López, en 1903 fueron vendidas a la compañía “The Alcudia Lead Mines Limited” por Gilberto Arturo Harrison, hijo del anterior dueño, continuando como capataz Antonio López Mora hasta su cierre en 1909. Esta nueva sociedad, domiciliada en Londres y con nº de registro 77648, se disolvió en 1910, tras el cese de la actividad minera, llegando a tener 19 concesiones. La fuerte caída del precio del plomo en el mercado internacional hizo reducir la producción en la mayor parte de los pozos mineros, por lo que en 1922 se abandona definitivamente la explotación del Grupo Minero La Romanilla, al que pertenecían las minas de las Panaderas y las minas del General. Actualmente quedan algunas edificaciones con bases de mampostería protegiendo los antiguos pozos y pequeñas escombreras diseminadas.
se encuentran a unos 200 m al norte de las Minas de El General, al sureste de Cabezarrubias del Puerto (Ciudad Real). Desde Cabezarrubias del Puerto se toma la carretera CR-5021 en dirección a Brazatortas. Aproximadamente a 8,5 km del núcleo urbano parte un camino rural (conocido localmente como Camino de las Morras) que conduce hacia el cerro Almagrero y a los antiguos complejos mineros del General y Las Panaderas. El camino es accesible a vehículos todoterreno y vehículos convencionales altos en condiciones meteorológicas secas. Tras recorrer unos 800 m por este camino se alcanza la zona minera hacia el este (derecha). No existe señalización específica ni un itinerario interpretativo acondicionado.
Las labores subterráneas presentan riesgos importantes (pozos sin protección, hundimientos asociados a antiguas labores de explotación, escombreras inestables y restos de construcciones en estado ruinoso) por lo que el acceso a la zona minera requiere cautela. La zona mantiene vegetación que puede ocultar las antiguas labores mineras. La visita debe limitarse a la observación de los restos superficiales.