Anterior Puente de Hierro sobre el río Valdeazogues
Las Rutas del Mercurio, también conocidas como Caminos del Azogue, forman parte de la memoria histórica de Almadén y de su comarca minera. No son simples senderos naturales, sino antiguos caminos de transporte por los que salía el mercurio desde las minas de Almadén hacia las Reales Atarazanas de Sevilla. Desde allí, el azogue continuaba su viaje hacia América, donde era utilizado en la minería de la plata.
La Ruta del Azogue propiamente dicha transcurre desde Almadén hasta el límite de la provincia de Córdoba, con un recorrido aproximado de 28 km. Entre sus hitos principales están: el Cerco de Buitrones, el Puente del río Valdeazogues, los caminos empedrados y diversos puentes entre Almadén y el límite con Andalucía.
El valor de estas rutas reside en que permiten comprender la minería del mercurio fuera del interior de la mina. A través de ellas se interpreta cómo el azogue condicionó los caminos, los puentes, las dehesas, las comunicaciones, el comercio y la vida cotidiana de las poblaciones mineras. También ayudan a entender la importancia territorial de Almadén, no solo como lugar de extracción, sino como punto de partida de una red de transporte de alcance peninsular e internacional.
El acceso principal se realiza desde Almadén, pudiendo comenzar la ruta desde el entorno urbano, la Oficina de Turismo, el Parque Minero o el Cerco de Buitrones. Son recorridos aptos para senderismo y bicicleta, aunque la dificultad varía según el tramo elegido. El Ayuntamiento de Almadén describe los Caminos del Azogue como recorridos de naturaleza, sin grandes desniveles y adecuados para hacer en grupo o en familia.
Se recomienda realizar la ruta con calzado adecuado, agua, protección solar, teléfono móvil cargado y, si es posible, track GPS o plano del recorrido. Deben respetarse las fincas, caminos, cerramientos ganaderos, señalización, zonas mineras, cauces y puentes antiguos.
En los tramos próximos al río Valdeazogues, al puente de hierro, a caminos empedrados o a antiguas explotaciones mineras, conviene extremar la prudencia, especialmente en épocas de lluvia, calor intenso o escasa visibilidad. No se deben recoger minerales, manipular restos mineros ni acceder a pozos, escombreras o instalaciones abandonadas.